Bienvenidos a la FAIV
Federación de Asociaciones de Inmigrantes del Vallés
Somos una red de organizaciones comprometidas con la construcción de una sociedad inclusiva y justa, donde todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos y vivir con dignidad.

La migración no es un problema, es un derecho humano. La diversidad no es una amenaza, es nuestra realidad y nuestra riqueza.
El sábado 20, a las 17:30, presentaremos en acto público, ante concejales, diputados del Congreso y la Generalitat, la página de la FAIV, que también es tuya.
Señoras y señores Diputados, miembros de la Comisión de Trabajo y del Pacto de Toledo:
Hoy, los inmigrantes, supervivientes de las pateras; quienes cruzamos ríos, desiertos, selvas y montañas; procedentes de África, América del Sur y Asia, empujados por el hambre y las guerras, muchas de ellas organizadas y decididas en el hemisferio norte.
Somos víctimas de un comercio injusto y desigual entre el hemisferio norte y el sur empobrecido, al que deben sumarse las consecuencias del cambio climático, el saqueo de nuestros recursos naturales y las políticas de los organismos internacionales de crédito, como el FMI y el Banco Mundial, que mediante intereses usureros dificultan e imposibilitan nuestro desarrollo como países.
A ello se añaden gobiernos corruptos y cómplices de nuestro subdesarrollo, impuestos desde el hemisferio norte, al servicio de las antiguas potencias imperiales, hoy en clara decadencia de valores como la igualdad, la fraternidad y la solidaridad, que pretenden recuperar sus antiguas colonias y no cesan en su intervencionismo global para mantener privilegios.
Los hijos de nuestra América profunda, también víctimas del intervencionismo norteamericano y europeo y del saqueo de nuestros recursos naturales, nos vemos obligados a emigrar.
América Latina, junto con África, Asia y todo el hemisferio sur, produce el 80 % de los alimentos, bienes y servicios de la humanidad y representa el 80 % de la población mundial, pero solo tiene acceso al 20 % de dichos recursos.
Mientras tanto, el 20 % de la población mundial que vive en el hemisferio norte consume y despilfarra el 80 % de los alimentos, bienes y servicios.
Somos víctimas de mafias organizadas que trafican con seres humanos para permitir el acceso a los países del norte, enriquecidos con la miseria del hemisferio sur.
Somos quienes llegamos a trabajar y a rehacer nuestras vidas en la envejecida España y en Europa, donde el índice de natalidad no garantiza a medio plazo —por el envejecimiento demográfico y los bajos salarios— ni las pensiones futuras de los trabajadores autóctonos ni los gastos en educación y cuidados de la población infantil, futuros ciudadanos españoles.
Contribuimos con nuestro trabajo al crecimiento económico de España del que tanto se habla, sin que se reconozca nuestro aporte, trabajando desde nuestra llegada, siendo jóvenes, sin papeles, en una situación de vulnerabilidad sobrevenida, consecuencia directa de la ausencia de una política migratoria que facilite nuestra regularización.
Esta situación ha propiciado y sigue propiciando la explotación y el abuso por parte de empresarios sin escrúpulos.
Con jornadas laborales superiores a las 12 horas, de lunes a domingo, bajo la promesa de una oferta de trabajo que permita nuestra regularización, la obtención del NIE, el alta en la Seguridad Social y el cumplimiento de nuestras obligaciones como cualquier trabajador y residente en España.
Somos las mujeres dedicadas al trabajo doméstico: cuidado de personas mayores, de hijos e hijas, tareas de limpieza, liberando así a las mujeres autóctonas para que puedan desarrollarse en los ámbitos profesional y empresarial.
Mujeres que trabajamos en situación irregular, en condiciones de semiesclavitud, siendo víctimas de todo tipo de abusos.
Los inmigrantes y refugiados que llegamos con coste CERO para el Estado español, ya que nuestros países empobrecidos, con los impuestos de nuestros pueblos, asumieron desde nuestro nacimiento la sanidad, las vacunas, la educación primaria, secundaria y la formación profesional. Una aportación gratuita y nunca reconocida en las estadísticas oficiales.
Somos conscientes de que, por necesidad y vulnerabilidad, nos vemos obligados a aceptar esta explotación.
Somos conscientes de que nuestra vulnerabilidad presiona a la baja toda la escala salarial, perjudicando también a los trabajadores autóctonos.
Somos conscientes de que trabajar en condiciones precarias y sin cotizaciones fomenta una competencia desleal frente a las empresas que sí cumplen con sus obligaciones.
Hemos sido víctimas de la falta de inversión pública: sin recursos humanos ni materiales suficientes para tramitar nuestro primer NIE y nuestra inscripción en la Seguridad Social.
Se nos culpa de las listas de espera en la sanidad pública y del aumento de alumnado en las escuelas, cuando la responsabilidad es exclusivamente de los gobiernos de turno y su falta de previsión e inversión en servicios públicos, perfectamente financiables con una mínima parte de nuestra aportación fiscal.
Hemos dormido a la intemperie frente a subdelegaciones del Gobierno para conseguir un número y poder iniciar nuestro proceso de regularización. Trámites que tardaban más de un año y que a menudo se paralizaban por deudas de las empresas, obligándonos a empezar de nuevo.
Somos hijos y nietos de españoles emigrados, especialmente durante el franquismo, que por los retrasos del Registro Civil tuvimos que tramitar nuestro NIE como cualquier otro inmigrante.
No tenemos derecho a voto en elecciones autonómicas, nacionales ni europeas si no disponemos de DNI.
En muchos casos tampoco podemos votar en elecciones municipales por falta de convenios de reciprocidad.
Se nos exigen deberes sin concedernos derechos básicos como el derecho al voto, pilar fundamental de cualquier democracia.
Pagamos impuestos indirectos incluso sin NIE: en el supermercado, en el alquiler, en el transporte, en el consumo diario.
Los solicitantes de asilo y refugio que, tras trabajar legalmente, al ser denegada su solicitud pasan a una irregularidad sobrevenida y pierden sus cotizaciones si son expulsados.
Las víctimas de los Centros de Internamiento de Extranjeros, donde por una falta administrativa se nos priva de libertad, vulnerando la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Somos criminalizados diariamente por medios de comunicación y discursos políticos racistas y xenófobos, incluso desde el Congreso de los Diputados, que niegan nuestra aportación real al desarrollo económico, social y cultural de España.
Se intenta enfrentar a trabajadores empobrecidos entre sí, mientras el crecimiento económico solo beneficia a grandes empresas y a la recaudación estatal.
El Estado español es responsable del deterioro del Estado del bienestar: sin vivienda ni salarios dignos, para inmigrantes, trabajadores y pensionistas con bajos ingresos, todo queda en palabras.
La inmigración vive una situación similar a la sufrida históricamente por las mujeres: trabajamos en los sectores más precarios y cobramos, de media, un 26 % menos por el mismo trabajo.
Somos víctimas de una criminalización infundada que no contribuye a la cohesión social ni a una integración real basada en igualdad de derechos y deberes.
En nombre de todos los inmigrantes que hemos venido a rehacer nuestras vidas con trabajo y respeto, agradecidos a España por la oportunidad recibida pese a las injusticias, nos dirigimos a ustedes para ofrecer la oportunidad de realizar un acto de justicia y reconocimiento.
El crecimiento económico de España sería imposible sin la llegada de millones de inmigrantes que hemos venido para quedarnos, integrarnos, crear empleo y ampliar —casi duplicar— el mercado interno.
Por todo lo expuesto, y con informes oficiales que avalan nuestra demanda, solicitamos a la Comisión de Trabajo y al Pacto de Toledo:
El reconocimiento de los años trabajados en situación irregular sobrevenida a nuestra llegada a España.
La creación de una Comisión de Trabajo con representación de federaciones y asociaciones de inmigrantes para establecer criterios y antecedentes de reconocimiento.
Que dicha Comisión sea declarada de interés nacional para reparar una injusticia histórica y avanzar hacia una verdadera igualdad de derechos, deberes y cohesión social.
Esperando que este reconocimiento contribuya a una España más justa, cohesionada y próspera, quedamos a disposición para alcanzar acuerdos que contemplen nuestro legítimo reclamo y el interés general.
Atentamente,
FAIV – Federación de Asociaciones de Inmigrantes del Vallès
G65348054
Lamine Souane Koma, Presidente
Mariama Camara Sampou, Vicepresidenta
Muhamed Yunas Safian, Vicepresidente
Hugo Ramírez Pérez, Secretario General
Fatumata Diaráye, Prosecretaria
Elizabet Alvares Torres, Tesorera
Sabadell, Cataluña, España – 18 de diciembre de 2025
Día Internacional del Migrante, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
